El secado solar es el método de conservación más ecológico y eficiente energéticamente que existe. Al eliminar la humedad de los alimentos entre los 40 °C y los 55 °C, preservamos sus enzimas, vitaminas hidrosolubles y aromas naturales sin gastar un solo euro en luz.
1. Principios del flujo de aire por convección
Un secador solar indirecto consta de dos partes clave: el colector térmico (que calienta el aire exterior mediante una chapa negra y cristal) y la cámara de bandejas (donde se disponen los alimentos a la sombra del sol directo).
Por qué no secar al sol directo:
Los rayos ultravioleta degradan la vitamina C, la clorofila de las hierbas aromáticas y resecan la piel exterior de las frutas antes de evaporar el corazón. El calor por convección a la sombra produce un resultado profesional y homogéneo.
2. Materiales indispensables
- Madera sin tratar químicamente (pino o contrachapado de abeto).
- Malla mosquitera de acero inoxidable o fibra de vidrio alimentaria para las bandejas.
- Placa de policarbonato alveolar o vidrio simple de 4 mm.
- Chapa de aluminio pintada con pintura negra anticalórica no tóxica.
3. Tiempos estimados de deshidratado
Con un día soleado de verano con temperatura ambiente de 28 °C, el secador alcanzará fácilmente entre 45 °C y 52 °C:
- Hierbas aromáticas (albahaca, romero, menta): 6 a 10 horas.
- Manzanas y peras en rodajas de 4 mm: 12 a 18 horas de sol.
- Tomates secos en mitades: 2 a 3 jornadas completas.